2010/12/21

A vueltas por el pasillo

Sandrine, Patrick y el que escribe, parece se van aclarando. "Todos los caminos llevan a Roma" o algo parecido se suele decir. Yo siempre añado "o parece". Pues bien "todos los caminos llevan al fondo" o parece, en la Torca del Pasillo. El asunto se va solucionando y después de recorrer múltiples "pasillos" empezamos a reconocer los distintos pasajes (por lo menos Patrick, porque el resto, a decir verdad, andamos bastante descolocados la mayor parte del recorrido). En el día de ayer retomamos la exploración en alguna de las múltiples laterales que se abren en la base de una de las múltiples verticales. Al poco, alcanzamos a ver puntos topográficos de anteriores salidas. ¿Dónde estamos?. Tan solo Patrick (eso sí, con el borrador de la topo a mano) es capaz de aventurar el lugar en que nos encontramos. Proseguimos por otros pasillos inexplorados y alcanzamos un caos de bloques. Galería bloqueada, con corriente de aire, y nosotros ¡sin el martillo! a mano. Sandrine ya propuso que lo lleváramos, pero un vasco que pasaba por allí se comprometió a resolver lo que fuera necesario sin necesidad de martillo. Así que el vasco, pues a hacer de vasco (como para no hacerlo). Martilleando con piedras y con el "vasco" Patrick colaborando, conseguimos plantarnos al otro lado del caos. ¡Por fin una buena sala! El asunto se pone interesante hasta que en un punto aparece una huella. Por aquí tambien pasamos en su día viniendo desde otro punto. Por lo menos en la revisión localizamos un pozo que realmente se presta al optimismo dado que en la parte baja da la sensación de abrirse una galería. Volveremos. En la remontada miramos otra lateral y volvemos a empalmar con otra zona de la sima ya explorada. Por lo menos, este descubrimiento ha servido para tomar la decisión de desequipar esta parte de la sima ya que para volver a este punto, realmente es más eficaz hacerlo por la vía original. Salimos con la última luz del día y acabamos a la luz de la luna.

Barne bilatzailea